Nuestro William Whittle

En la década de los 80 cuando los pilotos de motocross eran conocidos por una gran masa de público a raíz de las transmisiones en vivo de cada una de las carreras. Protagonista estelar de ese periodo de ensueño fue William Whittle, 7 veces campeón de Chile y actual Gerente de Servicio de Yamaha, quien junto con rememorar ciertos momentos destacados de su trayectoria, nos cuenta aspectos menos conocidos de su vida y carrera deportiva.

10 COSAS QUE NO SABÍAS DE… WILLIAM WHITTLE
Hoy el motociclismo chileno vive un periodo muy próspero, lleno de actividad en todas sus disciplinas y con figuras muy destacadas, sin embargo, aún con toda la tecnología que existe hoy en día, estamos lejos de emular ciertas realidades que se vivieron en la década de los 80 cuando los pilotos de motocross eran conocidos por una gran masa de público a raíz de las transmisiones en vivo de cada una de las carreras. Protagonista estelar de ese periodo de ensueño fue William Whittle, 7 veces campeón de Chile y actual Gerente de Servicio de Yamaha, quien junto con rememorar ciertos momentos destacados de su trayectoria, nos cuenta aspectos menos conocidos de su vida y carrera deportiva.

Primera moto: Fue una Yamaha GT80 cuando tenía 11 años. En unas vacaciones de invierno nos fuimos a Punta Arenas, la ciudad de mi madre, y ella se compró una moto. En ese momento un tío me ofrece aprender andar en moto, algo que no me interesaba mucho ya que en aquel instante me gustaban las bicicletas, y la verdad es que desde el principio me encantó, así que nos llevamos la moto a La Serena y como obviamente no tenía documentos, estaba obligado a andar en los cerros. Lo hacía escondido, ya que a mi papá no le gustaban las motos, y así fue como se dio la oportunidad de disputar una carrera. Mi papá se enteró de esto y me ofreció comprarme una moto, la que quisiera, siempre cuando mejorara las notas en el colegio. De ahí en más nunca me bajaron de las motocicletas.

Amuleto o cábalas: No, fíjate que no, porque siempre pensé que las cosas no te caían del cielo, sino que todo es obra tuya y del entrenamiento constante. Siempre fui muy preocupado de mi casco, que no estuviese rayado ni nada por el estilo, pero no como una superstición, sino porque me gustaba tener todo lo más prolijo posible.

Actividad preferida fuera de las motos: En mi juventud la moto lo era todo para mi, pero cuando participé en dos categorías (125 y 250cc) me di cuenta que necesitaba de más fondo físico, por lo que comencé a trotar en la playa (La Serena). Una vez retirado de las competencias practico bastante bicicleta de cerro y además sigo trotando e incluso disputando tres Maratones. Esas son las actividades que me despejan y entretienen.

Qué detestas: Lo único que te podría decir son las trampas, es decir los acortes de camino o viveza en la pista.

Debilidad: El café bien conversado o relejado lo agradezco tanto por el sabor como por la experiencia.

Un dato que pocos sabemos de ti: Pese a que casi todos me asocian como serenense, nací en Isla de Pascua porque mi papá, quien era carabinero, le tocó hacer zona en esa ciudad. Además puedo agregar que tuve muy lindas vivencias en Punta Arenas, la ciudad de mi madre en donde pasé varias vacaciones de invierno.

Mejores amigos vinculados al motociclismo: Tengo muchos buenos amigos como por ejemplo Rodrigo Salas, la familia Gárate, los Horta que fueron mis grandes instructores, y Julio Schurmann que se portó increíble conmigo en momentos muy difíciles como lo fue mi caída en Laguna Carén (1989).

Recuerdos de tú primera carrera: Claro que si, fue durante marzo de 1980 en el hipódromo de Peñuelas, donde está ahora el casino de Coquimbo. Adentro del hipódromo se encontraba la pista de motocross, que estaba muy cerca de mi casa. Fue un momento clave, porque tras esa carrera mi papá me ofreció comprarme otra moto siempre cuando tuviera promedios sobre 5 en el colegio. Ahí fue cuando partió mi relación con Yamaha que perdura hasta la actualidad.

Lema de vida: Querer es poder, ya que tu ves tipos innatos como el Chino Ríos que nació con talento y a otros que además tienen una pasión increíble por lo que hacen como Roger Federer, que se va a ir al cajón jugando tenis y ganando sets. Mis padres y abuelos me inculcaron el camino de la disciplina. Yo nací en un periodo donde las órdenes de verdad se respetaban y cuando te decían que debías acostarte no tenías dos opciones.

Mejor anécdota en las motos: Haber estado en Estados Unidos, la cuna del motocross, por algo más de un mes justo antes de retirarme de las competencias. Fue mi premio a todos los años de sacrificio, de no ir a fiestas, de levantarme temprano y de comer sano. De hecho la gente de Yamaha, al tanto de que me retiraría tras esta experiencia, me regaló un monto de dinero para que lo gastara en lo que quisiera… y era que no, lo gasté comprándome un traje de Yamaha que me encantaba.

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